Las primeras 24 horas son críticas. O nada en absoluto. Ya se verá.
Cada nuevo adoptante pasa por las mismas etapas. Las hemos cronometrado por ti, minuto a minuto (más o menos), para que sepas qué esperar.
Cronología oficial de la adopción
Hora 1: abres la caja. Primer silencio. Te preguntas si acabas de hacer la mejor o la peor compra de tu vida. Las dos cosas, en realidad.
Hora 2: lees la guía de adiestramiento. Te ríes solo en el salón. Es normal, nadie te juzga.
Hora 3: lo colocas en tu escritorio. Primera prueba de obediencia superada: se queda exactamente donde lo has puesto.
Hora 5: se lo enseñas a alguien. Su reacción varía entre un ataque de risa y una sincera preocupación por tu salud mental.
Hora 8: empiezas a hablarle. Un poco. Solo por probar.
Hora 12: le has puesto un nombre. Nadie sabe exactamente en qué momento ocurrió. Siempre pasa igual.
Hora 18: le haces una foto para enseñarlo en redes sociales. Lo asumes por completo.
Hora 24: te das cuenta de que no ha pedido nada, no ha costado nada de mantenimiento, y ya se ha convertido en un miembro más de la casa.
Bienvenido a la familia
Pasado este punto, ya no hay nada más que hacer. Literalmente. Ahí está toda la belleza del asunto.